Nos pasamos la mayoría del tiempo discutiendo en vez de dialogar. Siempre nos creemos en posesión de la verdad y por tanto no damos nuestro brazo a torcer. Lo malo de las discusiones es que generan otras, y como arrastramos las anteriores, cada vez nos cuesta mas sentirnos a gusto y en paz con las personas con las que hemos discutido. Se suele pedir perdón, disculpas, etc, etc, pero en cuanto surge algún desacuerdo, salen a relucir discusiones anteriores. Lo malo de todo esto, es que no nos damos cuenta de nuestro error, hasta que uno de los implicados en este tipo de discusiones se va de nuestro lado, entonces solo entonces, nos damos cuenta, de que estamos desperdiciando un tiempo precioso en discusiones tontas, que la mayoría de las veces, se hubiesen solucionado, simplemente sentándose a hablar y escuchando las explicaciones de el contrario. Ese tiempo que perdemos discutiendo, deberíamos emplearlo en reír, jugar, amar y tratar de comprender el punto de vista de los demás. Yo creo que si pusiésemos todos un poquito de nuestra parte,seriamos mucho mas felices de lo que lo somos ahora.